Intento de Justificación.

Ahora que este Blog tiene más seguidores de los que puedo contar con los dedos de una mano (perdónenme los 5 primeros), creo llegado el momento de intentar justificar mi atrevimiento de publicarlo.

Como la mente no es virgen, las ideas, salvo concepción inmaculada, pocas veces son propias, al menos, no totalmente propias. Uno, las va recomponiendo con retazos que, en mayor o menor medida, les van proporcionando los demás: Puliendo, remendando o empalmando, según sea de menester. Después, el “ideólogo” se convierte en mero usufructuario del concepto resultante que, en justicia, debe ser devuelto al mundo con cuya influencia se engendró.

Lo que pasa es que mi mente es una hembra promiscua, siempre en celo y abierta de patas a cualquier polinización exterior. Tiene a su servicio, además, a todos mis sentidos que, como amantes despechados, utiliza a modo de alcahuetes para captar estímulos de alrededor que, como  espermas, satisfagan su insaciable vicio maternal. Siendo así que, preñada de mil leches, esta parturienta recalcitrante, me llena de hijos ilegítimos de azarosa fortuna. Algunos, la mayoría, resultan grotescos abortos, híbridos incompatibles con la vida misma, que carecen incluso de la gracia necesaria para ser aprovechados como una típica parida; nacen muertos. Otros, son prematuros que han de ser devueltos al claustro materno para su maduración y, otras veces, quizá las menos, salen ideas que me miran con ojillos brillantes y yo les aliso el pelo con la mano mojada en saliva, las visto como de primera comunión y, qué quieren que les diga, será que se me despierta el instinto paternal, pero me parecen bastante apañadas. A partir de ese momento, me esperan en el zaguán, impacientes por que las saque a la calle.

Diré finalmente en mi descargo que si, para que mis engendros vieran la luz, precisaran por mi parte algo más del trabajo que ahora me supone, y me obligara siquiera a poner un sello de correos y tener que desplazarme al buzón más próximo, como antaño, probablemente jamás pasarían de la condición de nonatos. Pero, mira por donde, las nuevas tecnologías, me han facilitado la tarea, hasta el punto de que, con poco más que apretar un botón, puedo exponerlos en este Blog que, por si fuera poco, es tan voluntario en su escritura como en su lectura, dejándome apenas sin excusas, si acaso, un poco de pudor y algo de miedo escénico cada vez que escribo algo.

Quini Pirón.

5 thoughts on “Intento de Justificación.

  1. Hasta hoy no he sabido de donde salian, como salian y lo que querian ser tus hijos tecnologicos y gracias a la tecnologia, te conocemos un poquito mejor. Eres como todos los de tu especie, un tanto especial, diferente, rustico y a la vez muy refinado, intro y extro-vertido, callado y hablador, amante y burlador,…etc. eres ….la leche. Te seguire leyendo.

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