Sálvese quien pueda!

 

Dicen que las ratas son las primeras en abandonar un barco que se hunde.

Por ello, tradicionalmente, se las ha tachado de insolidarias, cobardes y mezquinas. Incluso, el hecho, extrapolado a los humanos, es utilizado como paradigma de la falta de corresponsabilización con el prójimo en aquellos casos en que una persona se escaquea de tareas o empresas que zozobran, huyendo y tratando exclusivamente de salvarse de la quema a sí misma.

Sin embargo, yo creo, al menos en lo que se refiere a estos roedores,  que no es porque sean mala gente, lo que pasa es que tienen poca autoestima, no creen en su propia capacidad para salvarse y, mucho menos, para salvar a nada ni a nadie. Han de tener cuidado porque, además, son muy impresionables y anímicamente débiles, y no soportarían escuchar al Capitán diciendo la famosa frase: “¡Sálvese quien pueda!”. Por eso, simplemente por no oírla, las ratas, se lanzan al agua las primeras, porque necesitan todas sus fuerzas físicas y mentales para nadar.

Parece una tontería y probablemente lo sea, pero imaginémonos a nosotros mismos, gente de tierra adentro, como ellas, que ocasionalmente nos encontráramos en el medio de un medio desconocido, cuando no hostil, como es alta mar, y en un bote que hace agua. Arbolada y escorado a babor, respectivamente, por lo que quiera que sea. Hemos puesto toda nuestra seguridad en manos del Patrón que se supone es el experto, imaginemos, digo, en esta jodida situación, al Capitán, todo un lobo de mar, admitiendo que no puede hacer nada más por nosotros y que cada cual salve su propio pellejo… ¡si es que puede!…O sea: que lo duda. Porque, vamos a ver: ¿Qué posibilidades puede tener uno cuando el que sabe de esto viene a decir: ¡Maricón el último!?

No digo nada si, por si fuera poco, momentos antes, a la hora de alcanzar los botes salvavidas, has escuchado otra famosa frase: ¡Las mujeres y los niños, primero!…y, resulta que tú, eres hombre y adulto… Eso acojona y desanima a cualquiera. Que nadie me lo rebata.

Ciertamente, es mejor no esperar a oírlo y empezar a nadar, aunque sea, como ratas.

 

Extractos de otras Publicaciones:

…en 100 años no hemos inventado apenas nada nuevo en ese campo. Si acaso la nata desnatada. Continuar leyendo...

Lo peor de la traición es que nunca viene de un enemigo.

El papel vital de ese mequetrefe que da un paso al frente de la muchedumbre, unas veces para linchar y otras para hacer la ola a quién ni le va ni le viene… Continuar leyendo...

3 thoughts on “Sálvese quien pueda!

  1. jajaja se te olvida mencionar que cuando el iluminado de turno grita eso, todo el que tenga mas de una neurona en funcionamiento ya está a salvo y los que no, aparte del cabreo que les supone estar en el fregao, tienen que aguantar que quie se supone que tiene alguna autoridad para salvara a alguien suelta eso de “¡quien pueda¡” todo un detalle.

Deja un comentario