A beneficio de inventario

Cuando se recibe una herencia, los bienes que componen el patrimonio transmitido, pueden estar gravados por deudas que, igualmente, se heredan. Se podría dar el caso, incluso, de que el valor de las cargas fuera superior al de los activos, con lo cual, el heredero, percibiría al final solamente perjuicios. Para entendernos, heredaría un pan como unas hostias.

La Ley contempla para estos casos la figura llamada Beneficio de Inventario. El heredero puede aceptar la herencia a beneficio de inventario, con lo cual no asume débito alguno, más allá de aquellos que cubran el importe de los bienes.

Ojalá pudiéramos aceptar el amor, la amistad, cualquier relación, también a beneficio de inventario. El resultado final conocido por adelantado. Lo bueno y lo malo; el placer y el dolor; lo recibido y lo aportado, en cada platillo de la balanza. Las emociones a favor o en contra, escritas en el libro de la piel, al debe y al haber. Sonrisas y lágrimas en la misma cara, pero en dos retratos distintos. Todo con preaviso y sopesado con antelación. Y, según el resultado, poder decidir a priori: dame cartas, o me planto.

Un amor aceptado a beneficio de inventario no podría jamás dejarte más vacío, ni más herido de lo que estabas en el momento en que llegó. Ni habría tristeza de amor porque, en el peor de los casos, sería lo comido por lo servido. Como decir: si buena pena te dejé, mejor alegría te di. Y, en la despedida, nada de reproches. Vete amor, vete en paz, que estamos a mano.

Pero que difícil sería hacer el cómputo. Porque yo guardo risas que, cada una, vale diez llantos y recuerdo compañías por las que gustoso he pagado, por cada minuto, un año de su ausencia. Tengo, en fin, cicatrices que no me recuerdan dolor alguno, sino todo lo contrario.

Extractos de otras Publicaciones:

…en 100 años no hemos inventado apenas nada nuevo en ese campo. Si acaso la nata desnatada. Continuar leyendo...

Lo peor de la traición es que nunca viene de un enemigo.

El papel vital de ese mequetrefe que da un paso al frente de la muchedumbre, unas veces para linchar y otras para hacer la ola a quién ni le va ni le viene… Continuar leyendo...

10 thoughts on “A beneficio de inventario

  1. Una contabilidad complicada, aplicas, amigo Quini, a la vida misma. Es que la vida misma es complicada, querido. Como siempre……acertastes. Un abrazo.

  2. Cierta melancolía advierto en tu escrito. Genial Quini… eres genial.Yo que durante muchos años fui contable, y me toca contabilizar también el debe y el haber de mi vida,aplico tu breve relato, y me siento identificada con él.Enhorabuena y que sigamos compartiendo emociones. Un abrazo Quini.

  3. Buenas tardes, me llamo Capote, conozco a su hija Clara (de ahí he ido a parar a este blog, mi afición también es escribir (del cuál mi status se podría definir como “pre-amateur”, por las pocas palabras que llevo a mi espalda). En fin, no le conozco a usted, pero puedo decirle que escribe genial; espero poder seguir descubriendo nuevos textos, a la par que aprender para poder aplicarlo a los mios. Un saludo!

    1. Me llena de emoción. Muchas gracias.
      Si quieres mi consejo, haz lo que yo: Escribe; escribe como si a alguien le importara lo que dices, y los lectores te serán dados.
      Y, por favor, tutéame. Un abrazo.

  4. Genial, como era de esperar, que bonita manera de resumir la vida, con todo lo que va con ella misma, sentimientos, amores, amor!… se me ocurren mil cosas todas a la vez al leer esto, me limitaré a agradecer y pedir humildemente que nos sigas regalando tus pensamientos…

Deja un comentario